10 feb 2008

COMUNICADO DE ALPEDRETE SOSTENIBLE SOBRE EL PLAN DE CARRETERAS DE LA COMUNIDAD DE MADRID 2007-2011.

Estimada/o vecina/o:

Como seguramente habrás sabido ya, la Comunidad de Madrid y el Ministerio de Fomento se proponen llevar adelante un Plan de Carreteras que supondría la construcción de 226 kilómetros de autovías nuevas o ampliadas y un gasto previsto (susceptible de ser superado luego, como es habitual en la obra pública) de 4.200 millones de euros.
Alpedrete Sostenible tiene la intención de hacer campaña contra este Plan, aunando sus esfuerzos a través de la Coordinadora Salvemos la Sierra con otras organizaciones ecologistas y ciudadanas serranas y de la entera región de Madrid. En breve organizaremos en nuestra localidad charlas informativas y repartiremos cumplida información sobre este Plan, pero queremos exponeros en cuatro líneas el porqué de oponernos firmemente a él:

1) La Comunidad de Madrid no necesita más autovías y carreteras pues es la región metropolitana con mayor número de kilómetros de ellas por habitante de toda Europa y la segunda del Mundo. Los gobernantes de la mayor parte de Europa, como Inglaterra o Francia, han desestimado este tipo de desarrollo, escogiendo el tren de cercanías y otros medios sostenibles, demostrando un mayor sentido práctico y una mayor preocupación por el medioambiente y la calidad de vida de sus conciudadanos que los nuestros, independientemente de su color político.
2) La construcción de estas autovías no tiene ninguna utilidad social; antes al contrario tiene como única finalidad fomentar el uso del vehículo particular y “poner en valor” el territorio, es decir, crear las condiciones adecuadas para seguir aumentando la ocupación del territorio con el modelo insostenible y especulador de urbanizaciones dispersas y centros comerciales e industriales.
3) La construcción de más autovías produciría un efecto llamada que haría aumentar exponencialmente las emisiones de CO2 que producen el cambio climático. A pesar de que se ha duplicado en los últimas diez años el número de kilómetros de autovía (de 500 a 1000), Madrid continúa siendo la región del atasco: se han duplicado en ocho años el número de desplazamientos en vehículo privado, y por primera vez éstos han superado a los realizados en transporte público, siguiendo una clara lógica perversa: + autovías = + vehículos privados = a la misma saturación en un mínimo espacio de tiempo.
4) El enorme gasto previsto se dedica a “alimentar” a las grandes empresas constructoras concesionarias (FCC, Sacyr Vallehermoso, ACS etc., etc..,) en vez de ser destinado a servicios sociales cada vez más necesarios. Piénsese que con este dinero se podría construir un hospital diario durante toda la legislatura. Supone, además, una intolerable connivencia entre poder político y poder empresarial que perjudica en valores inaceptables a todos los madrileños.
5) Se trata de un Plan ilegal a todas luces, que se pretende no hacer pasar por tal para evitar la información pública global sobre el mismo: viola así la Ley de Carreteras de la Comunidad de Madrid (3/1991), la Ley estatal 9/2006 y la directiva 92/43 de la Unión Europea, pues afectaría a gran número de Zonas Protegidas.
6) La comarca serrana se ve especialmente afectada por este Plan, que deteriorará irremediablemente nuestra calidad de vida y degradará los espacios naturales de la sierra hasta hacerlos irrecuperables.
Por todo ello, Alpedrete Sostenible tendrá constantemente informados a sus simpatizantes y seguidores sobre las acciones legales, políticas y de concienciación que se lleven a cabo y les pedirá un esfuerzo especial de movilización.

Fuente:
http://www.alpedretesostenible.org/carreteras/comunicado%20carreteras.doc

3 feb 2008

Exceso de población: ¿Puede existir tal cosa?


La primera pregunta que surge en nuestra indagación a la causa de la pobreza global, es si es el resultado de nuestra propia fecundidad es inexorable. Esa fue la teoría de Thomas Robert Malthus (1766-1834), el clérigo inglés y autor del Ensayo Sobre el Principio de Población e iniciador de la percepción de la Economía como "la ciencia sombría". Malthus razonó que la población humana tiende a crecer en proporción geométrica, mientras nuestra capacidad para producir subsistencias aumenta en una proporción meramente aritmética -- por lo tanto nos encontramos en un hoyo de sufrimiento cada vez más profundo causado por el exceso de población". En opinión de Malthus, este proceso sólo podría detenerse por la "restricción preventiva" de la fertilidad o disminuída por la "restricción positiva" de la mortalidad aumentada.
La teoría maltusiana se creyó que estaba bien desmentida y relegada a la situación de un apunte curioso de la historia del pensamiento económico. Los capítulos sobre la pobreza y la subsistencia, de Henry George, en Progreso y Miseria, constituyen la reunión definitiva de la abundancia de argumentos lógicos disponibles para desmentir dicha teoría. Sin embargo, al fin del siglo XX, un creciente grupo de neo-maltusianos influenciantes está impulsando esta teoría de nuevo, agregando que la subsistencia sólo puede mantenerse delante del crecimiento de la población al costo de un nivel no sostenible de daño al ambiente natural.
No cabe duda que cinco billones ochocientos millones de personas es mucha gente. ¿Pero es demasiada? La perspectiva neo-maltusiana parece razonable, especialmente fortalecida por estadísticas tales como estas (publicadas por el World Population News Service):

600.000 millas cuadradas de bosque cortadas en los últimos 10 años.
26.000 millones de toneladas de tierra fértil nutritiva perdidas.
88 naciones clasificadas por el Programa Mundial de Alimentación dela ONU como incapaz de proporcionar suficiente comida y agua para sus habitantes.
960 millones de gente analfabeta; 130 millones de niños sin acceso a una educación primaria.
La población del mundo aumentándose por cerca de 100 millones cada año.
Bueno, tal vez, pero no hay que engañarse por las estadísticas. Un millón de personas es un incremento de más o menos un punto de porcentaje. La Tierra tiene la capacidad de absorber tales cantidades. Hoy día, vastas capacidades de los recursos de la Tierra yacen sin uso. Grandes cantidades de tierras cultivables están siendo destruidas por prácticas de cultivo o asentamiento no sostenible. Una gran parte de la capacidad de la Tierra se usa para fabricar armas, o cacharros -- todo tipo de cosas que nadie necesita para sobrevivir, a pesar de la miseria profunda de la mayoría de la población del mundo.
Los EE. UU., por ejemplo, cultivan menos acres cada año, pero siempre exportan comida y debaten continuamente políticas para controlar su superavit. Esto no es debido simplemente a las eficiencias dudosas del monocultivo, los fertilizantes petroquímicos, y la ingeniería genética. Tales métodos hacen más fácil el manejo de las grandes fincas corporativas, pero no son necesarios para cultivar altos rendimientos de comidas nutritivas. La Organización de Alimentos y Agricultura de la ONU estima que usando métodos modernos de agricultura y un proceso eficiente y sensible de distribución, la Tierra tiene la capacidad de rendir comida para algunos 33 billones de personas. Estimaciones corrientes de la ONU proyectan un tope de población de cerca de 12 billones de personas a mediados del Tercer Milenio.
La área total de tierra cultivable en el mundo hoy día, según los datos de la OAA, es 3.58 billones de acres. Cuentan tierras cultivadas y temporamente en descanso (por menos que 5 años) -- pero excluyen tierras agrícolas abandonadas. Hay suficiente tierra cultivable en la India para darle a cada habitante del país aproximadamente un medio acre. Africa, el continente más pobre, tiene 20% de la tierra del mundo y solo 12.7% de la población del mundo. ¡Norteamérica tiene un grandisimo 2.1 acres de tierra cultivable por persona!
La área total de tierra cultivable en el mundo hoy día, según los datos de la OAA, es de 3.58 billones de acres. Cuentan tierras cultivadas y temporalmente en descanso (por lo menos en 5 años) -- pero excluyen tierras agrícolas abandonadas. Hay suficiente tierra cultivable en la India para darle a cada habitante del país aproximadamente un medio acre. Africa, el continente más pobre, tiene el 20% de la tierra del mundo y sólo 12.7% de la población del mundo. ¡Norteamérica tiene un grandísimo 2.1 acres de tierra cultivable por persona!
Las estadísticas citadas anteriormente sobre la pérdida de bosques y tierra fértil nutritiva describen las consecuencias de que haya terratenientes egoistas, no de exceso de población. Por todo el mundo, la pérdida de bosques y la creación de desiertos resultan del hecho de que los campesinos tienen que recurrir a tierras sub-marginales mientras que tierras de alta calidad de cultivo se mantienen fuera de uso. La situación está siendo tan seria en Brasil que los que ocupan tierras ilegalmente han sido matados simplemente por haber ocupado lejanas áreas de fincas privadas no usadas. Un gran movimiento organizado ha crecido acerca de la demanda de los campesinos para que se les permita usar tierras que otros no estén usando.
Dos factores son correlativos consistentes con la tasa alta de natalidad: la pobreza y la falta de educación. Se ha sabido por mucho tiempo que cuando suba el standard de vida de una comunidad, la tasa de natalidad disminuye. Este fenómeno, documentado, se llama "el cambio demográfico". También se ha observado otro tipo de cambio recientemente. Donde las mujeres tienen acceso a la educación y a los medios de comunicación, las tasas de natalidad han disminuido -- aunque los niveles de ingresos no hayan aumentado.
La parte más desagradable de las promulgaciones recientes de los neo-maltusianos ha sido la idea de que se debe prohibir la procreación a la gente pobre e irresponsable para que el número de hambrientos no empiece a quitar el control de los recursos necesarios para la gente más "civilizada". En una economía en que más energía y recursos se gastan en tomar fotos de niños, que en alimentar a los niños en todo el mundo, tales consejos parecen absurdos y sin corazón. Es verdad que el mundo subdesarrollado no puede subir su standard de vida al del mundo desarrollado usando los mismos métodos antieconómicos, sin causar daños horribles al ambiente natural. No obstante, también es un hecho que la tendencia a largo plazo ha sido hacia una mayor satisfacción humana obtenida con menos contaminación y destrucción. Tecnologías ambientales sostenibles para toda industria y la producción de abundantes energía y alimentos están disponibles hoy. Las razones por las cuales no se usan tiene más que ver con política y economía que con eficacia tecnológica.


Queda un hecho que no hay que olvidar: Que las naciones más pobres, más corruptas, más desorganizadas, y con mayor peligro para su ambiente natural, son aquellas con las tasas más altas de natalidad (por supuesto tienen altas tasas de fatalidad también; la población de Africa disminuyó en 1996). Pues bien, los neo-maltusianos sí identifican problemas serios. Pero es tiempo que pongamos todo en claro: el exceso de población no causa la pobreza. No puede existir un exceso de población en un mundo donde existen recursos amplios para alimentar cada nuevo niño -- pero tales recursos se mantienen fuera de uso, o están dedicados a usos frívolos. Las condiciones miserables que se denominan erróneamente como "exceso de población" son realmente el resultado de la pobreza, no su causa.


Fuente:

30 ene 2008

La Encrucijada Energética

En marzo de 2007 el Consejo Europeo definió una estrategia energética cuya finalidad es la seguridad de suministro, la preservación de la competitividad de las economías europeas y una contribución eficaz a la lucha contra el cambio climático. Para conseguirlo, se enunciaron objetivos concretos: conseguir para el año 2020 una reducción del consumo de energía primaria del 20%, una contribución las energías renovables que se cifraría en un 20% del total, y una reducción de la emisión de dióxido de carbono del 20%, apuesta esta última que fue elevada por los delegados europeos, en la Cumbre de Bali, hasta un límite comprendido entre el 25% y el 40% en el mismo horizonte temporal.

De seguir las tendencias actuales, la dependencia y las emisiones de CO2 aumentarán en Europa No queremos aceptar restricciones al transporte privado ni subidas de los precios de los combustibles.
La dificultad del problema se deriva de que las metas fijadas pueden ser contradictorias y, de seguir las tendencias actuales, la dependencia energética y las emisiones de CO2 aumentarán en lugar de disminuir. En efecto, un 80% de la energía primaria proviene de los combustibles fósiles -carbón, petróleo y gas natural-, principales responsables de los vertidos de gases de efecto invernadero a la atmósfera, y que además, con la excepción de aproximadamente la mitad del carbón consumido y del gas y el crudo de los yacimientos ya declinantes del mar del Norte, provienen de países no comunitarios que están lejos de garantizar el suministro en los términos planteados por el Consejo.
Así, si se quiere disminuir la dependencia energética exterior hay que sustituir petróleo y gas por renovables y energía nuclear. El carbón, que es abundante y está bien repartido, es el combustible más contaminante, por lo que sería imprescindible utilizarlo de forma limpia, esto es, capturando el dióxido de carbono antes de que sea emitido a la atmósfera y guardándolo en algún lugar seguro. De la formidable escala del problema, 28.000 millones de toneladas de CO2 vertidas anualmente en el mundo, se sigue la dificultad de conseguir retener en condiciones de estanqueidad una fracción significativa del mismo. No es una tarea que se resolverá en los plazos de los que estamos hablando y siempre supondrá un encarecimiento de la energía así generada. En ausencia de tal solución, el imperativo medioambiental llevaría a reducir el consumo de carbón, contrariamente a lo que hoy está ocurriendo a escala global.
El aumento de la contribución de las energías renovables es una de las líneas de actuación en las que conviene hacer los mayores esfuerzos. Lo que no quiere decir que la cifra marcada como objetivo europeo sea fácilmente alcanzable. Hay que tener en cuenta, a la hora de evaluar su grado de dificultad, que las energías renovables, incluida la gran hidráulica, sólo suponen hoy un 15% de la electricidad producida en Europa (un 2% la de origen solar y eólico), a pesar de los grandes esfuerzos realizados en los últimos años.
Es interesante notar que España ocupa, en este apartado, un papel destacado en la escena mundial, con una fracción del orden de un 20% en la generación de electricidad procedente de fuentes renovables, y un potente sector industrial que está liderando buena parte de los proyectos existentes en el mundo, tanto en instalación de plantas como en avances tecnológicos.
Ahora bien, frente a sus definitivas ventajas, las energías renovables tienen dos inconvenientes, su alto precio y la intermitencia. El precio está relacionado con escasa concentración de las energías del Sol y el viento, así como a encontrarse su desarrollo tecnológico en una fase incipiente.
Se necesita, por tanto, apoyos públicos que ayuden a despegar y conseguir disminuir costes, como ya está ocurriendo con la energía eólica. El conjunto de estos apoyos supondrá un cierto encarecimiento promedio de la energía que está, a mi juicio, plenamente justificado. El problema de la intermitencia, es decir, su carácter discontinuo y parcialmente imprevisible, necesita un intenso trabajo de investigación y desarrollo, en particular en sistemas de almacenamiento de energía. En cualquier caso siempre será aconsejable disponer de fuentes que aseguren una producción continua en cualquier circunstancia. No obstante, estas dificultades, el objetivo de dar un fuerte impulso a la presencia de las energías renovables es esencial. Y España es un país que puede resultar ejemplar en este punto.
Queda la energía nuclear, que hoy supone un 14% de la energía primaria en Europa (un 31% de la electricidad). Su eliminación o incluso una disminución significativa en el conjunto de las fuentes de energía haría todavía más difícil alcanzar los exigentes estándares medioambientales, de seguridad de suministro y de precio que se persiguen. La Comisión Europea estima que las emisiones de gases de efecto invernadero evitadas por el parque nuclear europeo equivalen nada menos que al 85% de las que produce todo el sector del transporte. Hoy se están construyendo dos plantas de Generación III en Finlandia y Francia (y otras 25 más en el resto del mundo) que tienen sistemas de seguridad muy fiables. Por otra parte, los costes de la electricidad de una planta nuclear son poco dependientes del precio del combustible, y funcionan durante la mayor parte del tiempo. En España, por ejemplo, durante 2006 las plantas nucleares funcionaron, en promedio, durante el 89% del tiempo total, en comparación con el 66% para las centrales de carbón, el 47% las de ciclo combinado de gas natural y el 23% los parques eólicos. Y no emiten dióxido de carbono a la atmósfera.
Pero tienen inconvenientes, desde luego, y de importancia. El más grave es la generación de residuos radiactivos, especialmente los de alta actividad, que permanecen activos y en condiciones de contaminar durante decenas de miles de años. Algunos países han optado por el almacenamiento geológico profundo desde ahora mismo, mientras que otros se inclinan por un almacenamiento en superficie que permita custodiarlos de forma segura y poder acceder a ellos cuando la tecnología permita reducirlos en volumen y en peligrosidad. De hecho, las plantas de Generación IV, que todavía tardarán algunas décadas en ser comerciales, podrán utilizar parte de esos residuos como combustible. Se trata de un problema cierto y difícil de gestionar, que debe considerarse a la hora de decidir sobre el futuro la energía de origen nuclear. Pero, en conjunto, no parece fácil prescindir de una fuente de energía que cumple la mayoría de las condiciones requeridas por una estrategia energética sostenible. Jack Lovelock y otros científicos inspiradores del movimiento ecologista han expresado una posición favorable a su mantenimiento por considerar que el mayor peligro y el más global en la actualidad sería un cambio climático desencadenado por la utilización de los combustibles fósiles como fuente casi exclusiva de energía primaria.
El otro gran inconveniente es la proliferación del armamento nuclear. Pero el uso civil o militar de la tecnología nuclear son cuestiones distintas, aunque puedan estar relacionadas. Así, no hay peligro de proliferación en países con un gran sector nuclear civil pero de democracia consolidada y sin ambiciones de hegemonía militar, mientras que la posesión del arma atómica no implica necesariamente el desarrollo de un programa de producción de energía nuclear. En todo caso, la solución a este problema real no es técnica sino política y la Agencia Internacional de la Energía Atómica ha hecho algunas sugerencias al respecto.
La sociedad, al menos la europea, es muy consciente de los problemas medioambientales, sociales y económicos relacionados con la energía. Pero quizá no se comprende su alcance. Queremos combatir el cambio climático sin renunciar a los coches de alta cilindrada, sin aceptar restricciones al uso del transporte privado y oponiéndonos a aumentos del precio de los combustibles que quizá estimularían un uso más cuidadoso. Queremos aumentar el peso de las renovables sin renunciar a la seguridad del suministro en todo momento, sin que aumente el precio de la electricidad y sin que afecten al paisaje. Y queremos que se nos garantice la disponibilidad de energía abundante, pero que las plantas de producción e incluso las líneas de transporte se instalen lejos de nosotros, lo que equivale a decir cerca de otros. Y todos estos deseos pueden resultar incompatibles.
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29 ene 2008

El Futuro de los Alimentos Básicos

De acuerdo al International Grains Council, organismo que agrupa a los grandes productores de granos, en el año 2006 se ha alcanzado nuevamente la mayor cosecha de cereales de la historia con 1.600 millones de toneladas. Sin embargo y de nuevo, se ha demostrado insuficiente para cubrir una demanda en expansión acelerada.
Según el semanario The Economist en un artículo reciente titulado
El fín de los alimentos baratos(08/12/2007), esto tiene que ver con dos hechos económicos: La creciente capacidad adquisitiva de países emergentes como India y China, cuyo nivel de consumo se expande a velocidad de vértigo. En segundo lugar con el apoyo del gobierno estadounidense a la utilización del etanol como combustible alternativo a partir de su extracción de productos vegetales.
A pesar de la desaceleración del crecimiento poblacional en los países en vías de desarrollo, el aumento generalizado de su poder adquisitivo está incentivando a una transformación de los hábitos alimenticios desde el uso masivo de los granos hacia un consumo más sofisticado y, con ello, una mayor demanda de carne. En China se incrementado un 150 % el consumo de este alimento, pasando de 20 de a 50 kgs anuales, en los últimos 20 años. Ello, con el agravante de que para producir un kilo de carne de vacuno son necesarios 8 de cereal. Quizás, por esta razón los agricultores de las regiones productoras de insumos agrícolas como la soja vean la globalización como algo positivo.
Los cerdos, otros grandes consumidores de grano.
La otra razón es que el gobierno federal de los Estados Unidos ha decidido apoyar el destino de su vasta producción de grano, sobre todo maíz, para su empleo en la producción de alcohol como complemento a la gasolina. De acuerdo a las cifras aportadas por este semanario, en el año 2000 se utilizaban 15 millones de toneladas de la cosecha de maíz para la producción de etanol mientras que este año se ha alcanzado la cifra de 85 millones. Un aumento espectacular del aprovechamiento energético de los cereales en detrimento de los consumidores de los países del Tercer Mundo. La caña de azucar, uno de los mejores cultivos para la obtención de bioetanol. I
El crecimiento poblacional ha estado históricamente ligado al empleo de los cereales como alimento básico, para el pan, tortillas, etc. y su reciente escasez está ya produciendo explosiones y revueltas populares como la que ha ocurrido a mediados de 2007 en México, relacionada con el aumento exponencial del precio del maíz, su alimento esencial.
Este cambio drástico en las pautas de consumo alimentario, junto con la aparición de la escasez en otros suministros básicos después de décadas de expansión y bajada paulatina de los precios en los productos agrícolas, va a tener unas consecuencias que todavía no se pueden vislumbrar con claridad.
Otro hecho esencial, relacionado con lo señalado anteriormente y que merece una consideración particular, es el aumento brutal experimentado por los costes de los combustibles fósiles, el petróleo y sus derivados, en los últimos años. Todavía está en nuestra memoria reciente la cotización del barril de petróleo a menos de 20 $ el barril cuando hoy ya hemos superado la frontera sicológica de los 100. Esto ha tenido como consecuencia que, en todas partes, el transporte se ha vuelto mucho más caro y con ello el coste de desplazamiento y movimiento de mercancías. En la Unión Europea, con el movimiento correlativo descendente de la cotización del Dólar frente al Euro, todavía no nos hemos dado cuenta, pero este hecho económico negativo también empezará a ser evidente en un corto espacio de tiempo.
Pero es que las de las apetencias crecientes de una solo nación, China, cuya población está cerca de los 1500 millones de personas, se extienden a muchos otros recursos y materias primas, minerales, madera, etc., que van a aumentar su coste exponencialmente. Las consecuencias geoestratégicas que se derivan de estos factores, están ya significando su participación en la política exterior como un actor que reclama un mayor peso en la toma de decisiones de una u otra manera. Su presencia masiva en África y América Latina se ha notado en el último año, consolidando convenios de suministro y aportando asesoramiento técnico. La consolidación de un poderío militar y un uso eventual de la fuerza es una posibilidad creciente para ese país en una verosímil situación de conflicto por unos recursos cada vez más escasos.
Una de los resultados de estas oscilaciones de los mercados mundiales y del coste de los productos va a ser la variación de las expectativas de desarrollo en los distintos lugares. Aquellos que sean adictos al transporte barato de mercancías van a sufrir las consecuencias de una manera más extrema. Esto no es un efecto momentáneo tal y como ha señalado Paul Kennedy en un reciente artículo titulado ¿De nuevo petróleo por alimentos? (Diario El País 6/01/2008) sino la consecuencia de una oferta menguante frente a una demanda creciente.
No obstante y como es habitual, las consecuencias de estos hechos macroeconómicos serán mayores en los países pobres, en los cuales la población debe destinar más de un tercio de sus recursos a la alimentación mientras que en las regiones ricas del planeta este esfuerzo tiene un peso considerablemente inferior en la renta disponible.
Como secuela, las aglomeraciones urbanas de los países con dificultades económicas y altamente dependientes de las importaciones alimentarias van a ver aumentar sus problemas debido a la repercusión del incremento de los costes. Por el contrario, en el campo y en las zonas rurales del Tercer Mundo, el aumento de precios puede tener un efecto beneficioso en la disponibilidad de mayores rentas.
Las ciudades de muchos países africanos han experimentado durante la segunda mitad del siglo XX un crecimiento exponencial que no tiene que ver con un aumento de las expectativas de empleo y el desarrollo económico. Su expansión ha sido motivada por la expulsión de sus lugares de origen de grandes masas de población campesina y su emigración a las zonas urbanizadas. Ello derivado de la aplicación de las equivocadas políticas desregulatorias y la disciplina financiera impuesta por la visión de organismos internacionales como el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial. Es en estas urbes del tercer mundo donde se produzcan los mayores sufrimientos que se acumularan a los graves déficits que ya padecen.
En Canarias, donde el 90% de los consumos alimentarios son importados, estos cambios de la economía global pueden tener unas repercusiones considerables. Durante muchos años y al albur del trasvase del empleo a los servicios y, especialmente, a las actividades turísticas, se han abandonado masivamente las actividades relacionadas con la agricultura. La dependencia externa para el acceso a la comida cotidiana algunos la cifran en más del 90 % del consumo. Bienes que deben recibirse del exterior masivamente.Podría ser el momento de empezar a planificar una mayor autosuficiencia alimentaria de los lugares, poniendo en cultivo el territorio abandonado. Ello a pesar de que suponga en este momento unos mayores costes, pero que en el futuro puede ser un elemento de supervivencia efectiva. Es una alternativa sobre la que ya se ha reflexionado y sobre la que se han llegado a acuerdos colectivos en lugares similares al nuestro como Hawaii, como ya expuse en una anterior entrada.
La alternativa es la emigración ordenada o el desastre en territorios francamente frágiles y ya claramente insostenibles desde un punto de vista alimentario como el de este archipiélago al borde de África y frente al Atlántico. No obstante, una de nuestras posturas favoritas es negar los problemas a la espera de tiempos mejores como hacen los avestruces escondiendo la cabeza.
Fuente
http://islasterritorio.blogspot.com/2008/01/el-futuro-de-los-alimentos-bsicos.html

28 ene 2008

Estos teoremas proceden del trabajo del eminente economista Kenneth Boulding (1971).

Primer teorema: “Teorema Tétrico”: Si la consecuencia última del crecimiento de la población es la miseria, entonces la población crecerá hasta que la miseria sea suficiente para detener el crecimiento.

Segundo teorema: “Teorema Completamente Tétrico”: Este teorema establece que cualquier mejora de la técnica que pueda mitigar la miseria durante un tiempo, mientras la miseria sea el único freno sobre la población, la mejora (de la técnica) permitirá crecer a la población y pronto llevará a vivir en la miseria a más gente que antes. El resultado final de las mejoras técnicas, pues, es incrementar la población en equilibrio, lo que lleva a aumentar la suma total de miseria humana.

Tercer teorema: “Variante Ligeramente Optimista del Teorema Tétrico”: Afortunadamente, no es demasiado difícil reformular el Teorema Tétrico en una versión moderadamente amable, que establece que si hay alguna otra cosa, que no sea miseria y muerte, que pueda poner freno a una población próspera, entonces esta población no tiene por qué crecer hasta encontrar miseria y muerte y podría ser próspera de manera estable.

Boulding continúa:

Hasta que no sepamos más, el “Teorema Tétrico Ligeramente Optimista” se mantiene como la cuestión clave. Sabemos que la miseria lo logra. Es el único método infalible de llevar a la población a un equilibrio. Otras soluciones quizás lo logran..

En otro contexto observó Boulding que:
El análisis económico que presenté anteriormente indica que la mayor prioridad, y una en la que Naciones Unidas puede ser de gran utilidad, es una campaña por la reducción de los índices de natalidad. Esto, sugiero, es más importante que cualquier programa de ayuda externa e investigación. En efecto, si esto es desatendido, todos los programas de ayuda e investigación serán en última instancia, creo, contraproducentes y simplemente aumentarán la cantidad de miseria humana. (Boulding 1971, Pág. 361)
Fuente:

Leyes de la Sostenibilidad 1/7


Las siguientes leyes se ofrecen para definir el término “sostenibilidad”. Se comentan brevemente. Todas ellas son de aplicación en poblaciones e índices de consumo de recursos y bienes de la talla y escala encontradas en el mundo a 2005, y pueden no ser de aplicación para pequeños números de personas o para grupos en situaciones tribales primitivas.

Se tiene a estas leyes por rigurosamente válidas.

La lista es una simple recopilación, de ahí que pueda resultar incompleta. El lector está invitado a comunicarse con el autor en referencia a puntos que deberían estar o no estar en esta lista.

Primera Ley: El crecimiento demográfico y/o el crecimiento en el consumo de recursos no pueden ser sostenidos.

A) Una tasa de crecimiento demográfico menor o igual a cero e índices menguantes en consumo de recursos son cada una de ellas condiciones necesarias, pero no suficientes por sí solas, para una sociedad sostenible.
B) Insostenibilidad será el resultado cierto de cualquier programa de “desarrollo” que no incluya como parte del plan el logro del crecimiento nulo (o negativo durante un tiempo) tanto de la población como del consumo de recursos. Esto es verdad, incluso en el caso de que el programa incluya la palabra “sostenible”.
C) Los programas de investigación y regulación de las agencias gubernamentales que están al cargo de proteger el medio ambiente y promover la “sostenibilidad” son, en el largo plazo, irrelevantes, a no ser que los programas traten vigorosa y cuantitativamente el concepto de “capacidades de carga” y a no ser que los programas estudien en profundidad las causas y consecuencias demográficas de los problemas medioambientales.
D) Las sociedades, o los sectores de una sociedad, que dependen del crecimiento en la población y en el consumo de recursos, son insostenibles.
E) Las personas que abogan por un crecimiento de la población y/o del consumo de recursos están abogando por la insostenibilidad.
F) Las personas que sugieren que la sostenibilidad se puede alcanzar sin parar el crecimiento de la población están engañándose a sí mismos y a los demás
G) Las personas cuyas acciones causen, directa o indirectamente, incrementos en la población o en el consumo de recursos están alejando a la sociedad de la sustentabilidad, de la sostenibilidad.
H) El término “Crecimiento Sostenible” es un oxímoron.
I) Dentro de parámetros demográficos y de consumo de recursos, “el único crecimiento inteligente es el crecimiento nulo” (Hammond, 1999)

Segunda Ley: En una sociedad con población y/o consumo de recursos crecientes, cuanto mayor la población y/o el consumo de recursos, mayor será la dificultad de transformar la sociedad en sostenible
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Leyes de la Sostenibilidad 2/7


Tercera Ley: El tiempo de respuesta de una población humana ante cambios en sus índices de fertilidad es igual a la duración de una vida humana, o aproximadamente 70 años. (Bartlett y Lywak 1995) (Es el llamado efecto inercial demográfico)

A) Una nación puede alcanzar un crecimiento nulo de la población si:
a) el índice de fertilidad es mantenido a un nivel de reemplazo durante 70 años, y
b) no hay inmigración neta durante los 70 años.

Durante los 70 años la población sigue creciendo, pero a nivel de reemplazo, hasta que el crecimiento al final se detiene tras aproximadamente 70 años.

B) Si queremos hacer cambios en los índices totales de fertilidad de manera que se estabilice la población a mediados o finales del Siglo XXI, tenemos que hacer los cambios necesarios ahora.
C) El horizonte temporal de los líderes políticos es del orden de dos a ocho años.
D) Será difícil convencer a los líderes políticos de que actúen ahora para cambiar el curso de las cosas, cuando los resultados de los cambios no serán aparentes en el tiempo que vivan esos líderes.

Cuarta Ley: El tamaño de la población que puede ser sustentado (la capacidad de carga) y el nivel sostenible de estándar de vida de esa población son inversamente proporcionales. (Esto tiene que ser cierto incluso teniendo en cuenta la aserción de Cohen (1995) de que el tamaño numérico de la capacidad de carga de la Tierra no puede ser calculado)

A) Cuanto mayor es el estándar de vida que uno pretende sustentar, más urgente es parar el crecimiento poblacional
B) Reducciones en los consumo de recursos y reducciones en la producción de polución pueden revertir la capacidad de carga en la dirección y sentido correctos para sostener mayores poblaciones.

Quinta Ley: No se puede sustentar un mundo en el que algunas regiones tienen un alto estándar de vida mientras otros tienen uno bajo.

Leyes de la Sostenibilidad 3/7

Sexta Ley: Es imposible que todas las naciones sean importadoras netas de capacidad de carga simultáneamente.

Comercio mundial incluye la exportación e importación de capacidad de carga.

Séptima Ley: Una sociedad que tiene que importar gente para hacer el trabajo diario (“…no encontramos gente del lugar que quiera trabajar en esto…”) no es sostenible.

Octava Ley: Sostenibilidad requiere que el tamaño de la población sea menor o igual que la capacidad de carga del ecosistema para el estándar de vida deseado.

A) La sostenibilidad requiere un equilibrio entre la sociedad humana y los dinámicos pero estables ecosistemas.
B) La destrucción de los ecosistemas tiende a reducir la capacidad de carga y/o el estándar de vida sustentable.
C) La tasa de destrucción de los ecosistemas se incrementa a medida que lo hace también la población.
D) Las naciones opulentas, a través del comercio mundial, destruyen los ecosistemas de los países menos desarrollados.
E) Tasas de crecimiento de la población menores o iguales a cero son necesarias, pero no son suficiente condición a la hora de detener la destrucción del planeta. Esto es verdad tanto a nivel local como global.

Leyes de la Sostenibilidad 4/7

Novena Ley -La lección de “La Tragedia de lo Común” (Hardin 1968)-: Los beneficios del crecimiento de la población y/o aumento de consumo de recursos benefician a unos pocos; los costes del crecimiento de la población y/o aumento de consumo de recursos son asumidos por toda la sociedad.

A) Los individuos que se benefician del crecimiento continuarán ejerciendo fuertes presiones apoyando y fomentando ambos crecimientos, poblacional y de consumo de recursos.
B) Los individuos que promueven crecimiento están motivados por el hecho de que el crecimiento es bueno para ellos. Para ganar apoyo popular y poder lograr sus metas, deben convencer a la gente de que los crecimientos de la población y de consumo de recursos son también buenos para la sociedad. [Este es el argumento de Charles Wilson: si es bueno para General Motors, entonces es bueno para Estados Unidos (Yates 1983)]

Décima Ley: Crecimientos en el consumo de un recurso no renovable, como los combustibles fósiles, causan un dramático descenso en la esperanza de vida de esos recursos.

A) En un mundo con creciente consumo de recursos, es un serio engaño establecer la durabilidad de las reservas de un recurso no renovable “con el consumo actual”, es decir sin crecimiento. Más relevante que la esperanza de vida de un recurso es la fecha estimada del cenit de la producción del recurso, por ejemplo
el cenit de la curva de Hubbert (Hubbert 1972)
B) Es intelectualmente deshonesto abogar por un crecimiento en el consumo de recursos no renovables y mientras, al mismo tiempo, tranquilizar a la gente con la durabilidad de las reservas “con el actual consumo” (sin crecimiento).

Undécima Ley: La fecha de agotamiento de los recursos no renovables puede ser pospuesta, posiblemente durante mucho tiempo, a través de:
1. Mejoras tecnológicas en la eficiencia con la que los recursos son extraídos y usados.
2. Usando los recursos de acuerdo a un programa de “disponibilidad sustentable” (Bartlett 1986)
3. Reciclar
4. El uso de recursos sustitutivos.

Leyes de la Sostenibilidad 5/7

Decimosegunda Ley: cuando son realizados grandes esfuerzos para mejorar la eficiencia con la que los recursos son usados, los ahorros resultantes desaparecen fácil y rápidamente por el aumento en el consumo de recursos consecuencia de modestas tasas de crecimiento demográfico.

A) Cuando aumenta la eficiencia en el uso de un recurso, la consecuencia es a menudo que el recurso “ahorrado” no se guarda para el uso de futuras generaciones, sino que es usado inmediatamente para fomentar y apoyar mayores poblaciones.
B) Los humanos sienten una enorme compulsión que les lleva a usar inmediatamente cualquier recurso disponible.

Decimotercera Ley: Los beneficios de los enormes esfuerzos dirigidos a preservar el medio ambiente también fracasan fácilmente por la demanda añadida resultado de pequeños crecimientos continuos de la población.

Decimocuarta Ley (Segunda ley de la Termodinámica): Cuando los índices de polución exceden la capacidad natural de regeneración del medio ambiente, resulta más fácil polucionar que regenerar el medio ambiente.