27 dic 2007

A los españoles les preocupa el Cambio Climático

A los españoles les preocupa el cambio climático, saben que la mayor o menor cantidad de energía que utilizan afecta directamente al clima pero, sin embargo, desconocen las soluciones tecnológicas que pueden ayudarles a reducir su factura energética. Ésta sería la conclusión principal del último informe sobre Eficiencia Energética realizado por LogicaCMG a más de 10.000 consumidores de diez países europeos, entre ellos España.
Un 94 por ciento de los consumidores españoles se confesaron preocupados por el cambio climático y un 79 por ciento reconoció que el consumo de energía que realiza afecta al cambio climático. Asimismo, un 73 por ciento cree que le resultaría de utilidad obtener información en cualquier momento sobre su consumo de energía doméstico - el segundo mayor índice de respuesta entre los diez países encuestados- y un 63 por ciento se declaró preparado para reducir sus demandas de energía si fueran más conscientes de su consumo.
España es el primer país europeo en dar valor a las cuestiones medioambientales derivadas del comportamiento eficiente del uso energético. Casi la mitad de los españoles (42%) colocan en un segundo plano los ahorros financieros que pudieran derivar para su bolsillo. Cabe destacar que el enfoque medioambiental es relativamente más importante entre los encuestados más jóvenes (48 por ciento) y aquellos con un mayor nivel adquisitivo (48 por ciento, también). Los otros países europeos más preocupados por el impacto medioambiental son Alemania y Dinamarca.Si nos fijamos en las posibilidades de ahorro, los encuestados españoles estiman que podrían ahorrar un 20 por ciento de su factura energética si adoptaran comportamientos orientados al consumo eficiente de energía un porcentaje ligeramente menor que la media europea del 22 por ciento. Se aprecia, por otro lado, bastante incertidumbre entre los encuestados de mayor edad: un 50 por ciento de los mayores de 65 años no supieron evaluar el nivel de ahorro que podrían alcanzar en sus hogares.
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El Cambio Climático en la política inglesa

NO podemos evitar el cambio climático. Si no hacemos nada para minimizar el proceso, nos estaremos comprometiendo con un futuro de inundaciones, hambre y enfermedades», decía días atrás el periódico británico The Sunday Times.

Si hay una creencia que comparten sin fisuras los principales partidos políticos del Reino Unido es precisamente la de la amenaza real que el cambio climático representa para la población mundial. Para Menzies Campbell, el último líder de los liberales demócratas, el cambio climático «es ahora el reto más grande al que se enfrenta el mundo». Para los conservadores, «la necesidad de afrontar el cambio climático es urgente». Su líder, David Cameron, pone «el planeta primero y la política segundo». y asegura que «el cambio climático amenaza con socavar los esfuerzos internacionales por eliminar la pobreza mundial». Y, según Gordon Brown, el primer ministro y líder de los laboristas, «tenemos suficiente evidencia de que el cambio climático causado por el hombre es el reto medioambiental más amenazante y con más alcance que cualquier reto al que nos enfrentamos».

La batalla entre los partidos británicos no está, por tanto, en negar o defender la existencia del cambio climático, sino más bien en proponer las mejores medidas para hacerle frente. En los últimos meses, y bajo la presión de una sociedad cada vez más preocupada por el tema, los tres principales partidos han anunciado sus propuestas medioambientales en distintos informes y discursos, a cual de ellos más innovador. Una auditoría elaborada por el Green Standard (alianza compuesta por nueve destacados grupos ecologistas) y hecha pública a mediados de septiembre daba como ganador al Partido Liberal Demócrata, reconociendo su largo historial en defensa del medioambiente. Sin embargo, aunque la auditoria aplaudía los esfuerzos de los tres partidos en materia medioambiental, los consideraba todavía insuficientes.

Desde el Gobierno, en 2005, el entonces primer ministro laborista Tony Blair ya quiso dedicar la presidencia británica del G-8 a dos temas: África y el cambio climático. Ese mismo año, Gordon Brown, en su responsabilidad como ministro de Hacienda, encargaba el estudio sobre «La Economía del Cambio Climático» al economista sir Nicholas Stern. El informe, que vio la luz en octubre de 2006, advertía de que, aunque el coste de estabilizar el clima es muy alto, aún es manejable y retrasarlo no sólo será más costoso sino también más peligroso. Por supuesto, la acción debe ser a nivel global. Como explicaba el diario conservador The Daily Telegraph, según Stern, «si queremos seguir siendo ricos, debemos ser verdes».

Los conservadores criticaron el informe como una mera estrategia de los laboristas para igualar su campaña pro-medioambiente. En diciembre de 2005, David Cameron había creado el grupo asesor «Calidad de Vida» con el fin de ser aconsejado por especialistas sobre algunos temas clave para mejorar la calidad de vida de los ciudadanos, como el cambio climático. El informe final del grupo, publicado el pasado septiembre y elaborado tras consultas con numerosos expertos y grupos ecologistas, concluía con la recomendación de una serie de medidas radicales para combatir los efectos del cambio climático y con el consejo a los países desarrollados de reducir sus emisiones de dióxido de carbono al menos en un 80 por ciento en los próximos cincuenta años. Por las mismas fechas, y coincidiendo con las conferencias anuales de los tres principales partidos, los liberales demócratas presentaban también una interesante propuesta medioambiental.

Hace unas semanas, el 19 de noviembre, el primer ministro Brown anunciaba su posición frente al cambio climático por primera vez desde su llegada al número 10 de Downing Street el pasado junio. Brown, decidido a que su país lidere una «cuarta revolución tecnológica», anunciaba que dado que las predicciones de los científicos son tan alarmantes, está dispuesto a reducir las emisiones de carbono en el Reino Unido hasta en un 80 por ciento para el año 2050, tal y como aconsejaba el informe del grupo conservador.

De lo que no cabe duda es que tanto el Gobierno como la oposición se afanan por ser los más «verdes». Desde que David Cameron es líder del Partido Conservador, por ejemplo, los «tories» se han desvivido por dar una imagen de partido preocupado por la calidad de vida de la población y del medioambiente. La lucha contra el cambio climático es, de hecho, uno de los principales ejes de su programa electoral. Cameron se ha convertido en un defensor a ultranza de las energías renovables y del cuidado del planeta.

Sin embargo, sería injusto pensar que dicha preocupación es nueva en las filas conservadoras. Como nos recordaba el diario The Independent, Margaret Thatcher fue la primera líder mundial que en 1989 habló de la necesidad de afrontar el calentamiento global. Además, según el mismo diario, Disraeli aprobó la Ley de Salud Pública en 1875 para mitigar los efectos que la revolución industrial había provocado en el medioambiente; Edward Heath fue el primer mandatario británico en crear un Departamento de Medioambiente; Chris Patten, el responsable del primer «Papel Blanco sobre Desarrollo Sostenible» elaborado en el Reino Unido; y Michael Howard, quien convenció a George Bush padre para estampar su firma en la Convención sobre Cambio Climático en 1992.

A partir de ahora la disputa entre la izquierda y la derecha va a estar en definir una política económica compatible con la preservación del medio ambiente. No obstante, detrás de la lucha contra el cambio climático se esconde en realidad una lucha entre grupos de interés más que entre partidos tradicionales, que simplemente tendrán que adaptarse en un futuro a las nuevas demandas.

El primer ministro, Gordon Brown, ha pedido a los líderes mundiales «visión y determinación» para hacer frente a este reto. Sin duda, sus rivales políticos apoyan dicha petición. El Reino Unido está decidido a liderar la batalla internacional frente al cambio climático, pero si la acción debe ser global, también lo debe ser la distribución del esfuerzo.
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Relación entre Calidad de Vida e Impacto Medioambiental


El Happy Planet Index (HPI) es un novedoso método de medición que demuestra la eficiencia ecológica con la cual el bienestar humano se reparte alrededor del mundo. Es el primer índice en combinar el impacto ambiental con el bienestar para medir la eficiencia ambiental en país por país, para determinar que gente vive más tiempo y felizmente.


El índice no revela país más feliz del mundo, demuestra la eficiencia relativa con la cual las naciones convierten los recursos naturales del planeta en bienestar (mayor tiempo de vida viviendo feliz) para sus ciudadanos. Las naciones que encabezan el índice no son los lugares más felices del mundo, sino las naciones que conjugan bien los factores: mayor tiempo de vida, felicidad durante ella y de menos abuso de los recursos del planeta. El HPI demuestra que alrededor del mundo, los altos niveles de la degradación de los recursos naturales no producen altos niveles del bienestar, y que es posible producir altos niveles de bienestar evitando el abuso excesivo de los recursos naturales. También revela que hay diversas vías para alcanzar niveles comparables del bienestar. El modelo seguido por occidente puede proporcionar longevidad marcada y la satisfacción variable, pero este provoca u alto consumo en los recursos naturales.


El Happy Planet Index (HPI) desglosa la visión de la economía de vuelta a sus fundamentos absolutos: qué invertimos (los recursos), y qué obtenemos (vidas humanas de la diversas duraciones y felicidad). El índice resultante de las 178 naciones de las cuales se tienen datos, revela que el mundo en su totalidad tiene mucho por hacer. En proporcionar vidas largas y significativas dentro de los límites ambientales de la tierra. Todas las naciones pueden mejorar. Ningún país alcanza la máxima puntuación del índice, y ningún país tiene perfectos los tres indicadores.
Ningún país mostrado en el Happy Planet Index tiene todo bien. Tenemos que reconocer del comienzo que mientras que algunos países son más eficientes que otros en proporcionar felicidad y longevidad para su gente, cada país tiene sus problemas y ningún país se desarrolla tan bien como pudiera. Todavía, increíblemente, es posible ver patrones emergentes que nos pueden mostrar mejores maneras para que alcancemos mejores vidas felices todos.
Adicionalmente, hay un enlace a un test de satisfacción y compromiso con el medio ambiente muy interesante. Esta en inglés, pero es fácilmente comprensible para un nivel medio de inglés. A mí me ha parecido muy útil.
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26 dic 2007

¿Cómo será el mundo en el año 2050? (2)




Es interesante mencionar que si el consumo de energía por persona en los países pobres (un kilowatt primario) se incrementase hasta alcanzar el nivel de consumo en los países ricos (diez kilowatts primarios), las reservas totales de petróleo, gas y carbón se agotarían en °solo treinta años! Por lo tanto el desarrollo, en el sentido de alcanzar el nivel de consumo de los países industrializados, ya no es una opción para los países pobres: deberemos desarrollarnos en educación, no en consumo.


Consideremos ahora el límite de sustentación del planeta tierra. Este límite está determinado por la energía solar que intercepta el planeta. El sol nos entrega una potencia de luz y calor de 150 watts por metro cuadrado horizontal, promediado sobre las 24 horas del día, la latitud y el clima. Esta energía es convertida en energía química por las plantas mediante la reacción de la fotosíntesis. El rendimiento con que pueden producirse alimentos de origen vegetal con agricultura intensiva de alta tecnología es aproximadamente 0.1 por ciento. Este rendimiento corresponde a una producción de 3.4 toneladas de granos por hectárea y año que es el promedio alcanzado actualmente en los países desarrollados. El rendimiento para producir alimentos "caros" de origen animal es de solo 0.01 por ciento. Para una dieta razonablemente rica en proteínas se destina una tercera parte de la tierra arable a la producción de alimentos de origen vegetal, y las dos terceras partes restantes a la producción de alimentos de origen animal. Una persona necesita 2500 kilocalorías de alimentos cada día (equivalente a la potencia que consume una bombilla eléctrica de 120 watts). Para ello cada persona requiere dos mil metros cuadrados de tierra arable cultivada en forma intensa. Anotemos que el dos por ciento de la canasta mundial de alimentos proviene de los océanos, ríos y lagos. Dividiendo la superficie terrestre arable por los dos mil metros cuadrados que necesita cada persona obtenemos una estimación de la población que puede sostener el planeta tierra con una "buena" dieta: diez mil millones. Esta es justamente la población que alcanzará la humanidad en el año 2050.

No quiero dar una falsa impresión. El límite alimenticio mencionado en el párrafo anterior no es sostenible. Consideremos por ejemplo el consumo de energía. Estamos utilizando energía solar almacenada durante millones de años en forma de carbón, petróleo y gas. El carbón, petróleo y gas económicamente viables se agotarán (afortunadamente) en un siglo. Supongamos que la humanidad tiene la sabiduría de NO utilizar fuentes de energía nucleares de fisión o fusión (debido a que permitirían a la población mundial crecer hasta límites más dolorosos y también debido a los gravísimos problemas de almacenaje de los deshechos radioactivos). El primer límite natural del planeta tierra es entonces la energía solar que fijan las plantas. Una plantación forestal con árboles de crecimiento rápido tiene un rendimiento de aproximadamente 0.2 por ciento. Este rendimiento corresponde a una producción de seis toneladas de madera por hectárea y año, rendimiento que se alcanza con árboles de crecimiento rápido en latitudes intermedias. Entonces, como ejemplo, se necesitan cinco mil metros cuadrados de plantación forestal para proveer una potencia térmica de 1.500 watts en forma de leña a cada habitante. Supongamos que la humanidad decide utilizar la MITAD de los bosques como fuente de energía (°una barbaridad!). Entonces una estimación de la población máxima sostenible del planeta tierra (si tenemos la sabiduría de no utilizar la energía nuclear) es 3 mil millones. Anotemos que cada uno de ellos podría obtener adicionalmente 300 watts eléctricos de centrales hidráulicas, llegando asi al consumo medio mundial actual de energía. ¡Y ya hemos DUPLICADO el límite de población sustentable debido al consumo transitorio de hidrocarburos no renovables!

Comentemos brevemente la posibilidad de convertir la energía solar a electricidad mediante celdas solares o mediante la conversión solar-termo-eléctrica con espejos concentradores. El rendimiento bruto de estas tecnologías es de 10 a 15 por ciento. El rendimiento NETO de estas tecnologías, una vez restada la energía necesaria para fabricar los convertidores de energía, es aproximadamente 5 por ciento. Entonces para cada persona se requeriría una superficie de colección de luz solar de 270 metros cuadrados para producir una potencia media de 2 kilowatts. Esto nos parece poco viable para el público en general.
Se estima que las reservas de oro y mercurio se agotarán hacia el año 2020, las de cobre hacia el año 2040, y las de aluminio, niquel, cobalto y hierro hacia el año 2100. Habrá que ahorrar, sustituir y reciclar recursos no renovables.

En conclusión, la población mundial estará pasando por su máximo histórico a mediados del siglo XXI para luego necesariamente decrecer a causa del agotamiento del peróleo, gas, carbón y otros recursos no renovables. Esta población máxima de la humanidad, de nueve o diez mil millones de personas, estará cercana al máximo que puede aún alimentar "bién" el planeta tierra, pero no es sostenible a largo plazo a causa de la limitación impuesta por las fuentes renovables de energía.


Fuente:
Bruce Hoeneisen
Mayo 1999

¿Cómo será el mundo en el año 2050? (1)

El siglo XXI es el período de transición que divide en dos la historia de la humanidad: por un lado la era del crecimiento ilimitado, por otro la era de la limitación material. ¿Como será el mundo en el año 2050?.

Consideremos primero la población mundial. Fue de mil millones en el año 1800, dos mil millones en 1925, cuatro mil millones en 1974 y seis mil millones en 1999. Estimamos que la población mundial llegará a ocho mil millones en el año 2023 y a nueve o diez mil millones en el año 2050. Este es justamente el límite que el planeta tierra aún puede alimentar "bien" con agricultura intensiva de alta tecnología y rendimiento. Sin embargo este nivel de población no es sostenible una vez que se agoten las reservas de petróleo y gas natural hacia el año 2050 y de carbón hacia el año 2100. Entonces la población mundial deberá necesariamente decrecer hacia fines del siglo XXI como se indica en la figura 1. El límite natural sostenible del planeta tierra una vez que se agoten el petróleo, gas y carbón (y suponiendo que la humanidad tiene la sabiduría de no utilizar reactores nucleares) es de aproximadamente tres mil millones de personas (al nivel actual de consumo de energía por habitante). Esta es la población que pueden sostener las fuentes renovables de energía. ¡Y ya hemos sobrepasado este límite energético a causa del consumo transitorio de hidrocarburos no renovables! A continuación justificaremos lo dicho.
Para entender la dinámica de poblaciones debemos dividir a la humanidad en países ricos, con una población madura y estable, y países pobres, con una población joven y creciente. La distribución de población por edades se indica en la figura 2. Notamos la elevada proporción de niños en los países pobres. El crecimiento anual de una población está determinado por la fertilidad (número promedio de hijos por mujer) y por el número de mujeres en edad fértil. Actualmente (en 1999) la fertilidad es de 1.8 en países ricos y 2.8 en países pobres. En países ricos la población actual de 1.300 millones permanecerá aproximadamente constante hasta el año 2050. En cambio, en países pobres la población actual de 4.700 millones crecerá inevitablemente debido al elevado número de jóvenes. Si la fertilidad actual se mantiene, la población en países pobres en el año 2050 alcanzaría los 12 mil millones. Si, en cambio, logramos reducir HOY la fertilidad a dos hijos por pareja, la población en países pobres en el año 2050 será de 7.700 millones. La figura 1 muestra el caso "realista" en que la fertilidad en los países pobres se reduce gradualmente a 1.8 hasta el año 2020. En conclusión es imperativo lograr una fertilidad menor que dos cuanto antes. En el año 2050 el 86 por ciento de las personas vivirán en países pobres.
Revisemos ahora la situación energética mundial. El consumo mundial de energía se ilustra en la figura 3. Notamos que en la actualidad el 39% del consumo corresponde a petróleo, el 22% a gas natural, el 26% a carbón, el 6% a hidroelectricidad y el 7% a energía obtenida de la fisión nuclear. A la taza actual de consumo, las reservas probadas de petróleo, gas y carbón se agotarían en 50, 65 y 225 años respectivamente. Es posible incrementar las reservas descubriendo nuevos yacimientos de petróleo, gas y carbón, y obteniendo petróleo adicional de pozos existentes mediante tecnologías costosas de extracción secundaria. La creciente dificultad de encontrar petróleo se ilustra en la figura 4. Por lo tanto estimamos que las nuevas reservas de hidrocarburos quedan compensadas por el incremento del consumo, de manera que el petróleo y el gas dejarán de ser una fuente significativa de energía hacia el año 2050. Esto se ilustra en la figura 5. A partir de entonces la fuente principal de energía de la humanidad será el carbón, que a ese nivel de consumo se agotará hacia el año 2100.

Fuente:

Bruce Hoeneisen

Mayo 1999

Aznalcollar, el mayor parque solar de España

Evita la emisión de 3.000 toneladas de CO2 a la atmósfera.




El Parque, que ya está en funcionamiento, tiene 4 Megavatios de potencia pico, y evitará la emisión de más de 3.000 toneladas de Co2 a la atmósfera · Contribuye a la recuperación y aporta valor a los terrenos de la balsa de decantación de la explotación minera de Aznalcóllar, cuya rotura provocó la catástrofe medioambiental de 1998.
La ingeniería andaluza IDESA ha invertido 23 millones de euros en el desarrollo del mayor parque solar de España, ubicado en Aznalcóllar, en los terrenos que ocupó la balsa minera cuya rotura provocó el desastre ecológico de 1998. El parque, con sus más de 28.000 módulos fotovoltaicos, y una potencia total de 3,55 Megavatios (4,01Mwp) reúne una capacidad de producción anual de 5.400 MWh de electricidad limpia, equivalente al consumo de energía necesario de 2.157 hogares. Además, el huerto solar ya en funcionamiento evita una emisión a la atmósfera de 3.317 toneladas de CO2 si se generara la misma cantidad de energía con una central térmica de carbón y 1.202 toneladas en caso de producirla una de ciclo combinado.
Las instalaciones, divididas en plantas de diferente potencia, (5, 12, 45, 85 y 100 MW) permiten participar de esta tecnología energética renovable a 106 titulares, gran parte de ellos pequeños y medianos inversores.

El proyecto de IDESA, divido en cuatro fases, ha contado con una importante ayuda pública, que se obtuvo a través del programa PROSOL de la Junta de Andalucía, en las dos primeras fases, y a través de la Orden de 22 de Junio de 2001, en la tercera fase.Las fases I y II, ya en funcionamiento, están constituidas por un total de 71 instalaciones solares fotovoltaicas de pequeña potencia, cada una de ellas perteneciente a un propietario distinto, cuyas potencias oscilan entre los 5 y los 12,5 kW de potencia nominal. La potencia nominal total instalada en estas dos fases es de 445 kW y la potencia pico 521,1 kW

Las fases III y IV, están constituidas por instalaciones de mayor potencia (45 y 100 kW), en total 25 Instalaciones, 12 instalaciones de 100 kW de potencia nominal, 12 instalaciones de 45 kW de potencia nominal y una instalación de 90 kW de potencia nominal. En la actualidad, las fases III y IV también se encuentran en funcionamiento suministrando energía a la red eléctrica. La potencia nominal total instalada en estas dos fases es de 1.830 kW y la potencia pico 2.065,2 Kw.

La última de las fases del parque solar, la V, está promovida por Gamesa Solar, y cuenta con 1Mw de potencia. No obstante, según Idesa, en años venideros está prevista la ampliación de este parque, que ya es el más grande de España, hasta conseguir una potencia total de 13.5 MW.

Idesa, que en breve procederá a la inauguración oficial de este parque solar, es una ingeniería de capital netamente andaluz, dedicada a la realización de proyectos e instalaciones de aprovechamiento energético de fuentes de energía renovables. Nacida en junio de 2004, está centrada en la promoción, instalación, ingeniería, gestión, explotación y mantenimiento de instalaciones solares fotovoltaicas cuyo objetivo es transformar la energía solar en eléctrica para conectarla a la red y venderla a las compañías suministradoras de energía eléctrica. Su ámbito de actuación principal en la actualidad es Andalucía, y su sede central se encuentra en Sevilla, donde cuenta también con un centro específicamente dedicado a I+D.

Hasta la fecha Idesa ha gestionado más de 25 megavatios de potencia, ha montado y vendido más de 120 instalaciones de diferentes tamaños ya conectadas a la red eléctrica y en funcionamiento y en la actualidad cuenta con 14 parques solares en fase de promoción y montaje.

El futuro de Idesa pasa por consolidar su liderazgo en Andalucía y por extender y consolidar su presencia en otras comunidades autónomas, objetivo en el que cuenta con una buena posición de base, ya que no sólo acapara el 85% de la cuota de mercado en nuestra Comunidad, sino con el 30% del mercado a nivel de nacional. Su estrategia de crecimiento se fundamenta asimismo en una diversificación de negocio paralela a la diversificación geográfica. De esta forma, además de consolidar y reforzar su liderazgo en el sector de las energías fotovoltaicas, pretende abrirse y orientarse hacia nuevas e innovadoras líneas de negocio, como la biomasa. Asimismo, la compañía andaluza trabajará para reforzar las señas de identidad y valores diferenciales que han sustentado su trayectoria hasta el día de hoy, de forma particular su ingeniería propia y su capacidad para ofrecer servicios integrales llave en mano y su clara orientación hacia el I+D.

En 2005, Idesa alcanzó una facturación de 18 millones de euros, que se verá ampliamente superada al cierre del presente ejercicio. Su plantilla se compone de 20 profesionales especializados y titulados, la mayoría de alta graduación, aunque la estimación del empleo indirecto generado con sus proyectos se eleva a 200 puestos de trabajo anuales.

¿Es viable un mercado de pilas de hidrógeno para uso residencial en Europa?


El Centro Nacional de Energías Renovables (CENER) ha acogido durante dos días a un grupo de expertos europeos que han analizado la viabilidad técnico-económica de un mercado de pilas de hidrógeno para uso residencial en Europa.


El grupo de trabajo, que se ha reunido los días 3 y 4 de septiembre en Navarra, está liderado por el centro danés de investigación en hidrógeno Hydrogen Innovation & Research Center (HIRC) y cuenta con la participación de otros centros de primer nivel como el Energy Research Center of Netherlands ( ECN) de Holanda o la propia Universidad de Islandia. Todos forman parte del Proyecto Europeo Regional Market of Renwable Energies Sources Fuel Cell Systems for House Holds (RES-FC Market), financiado por la Comisión Europea a través de la Intelligent Energy Executive Agency.


Los estudios de la implantación de las pilas se centran en diferentes regiones europeas de Alemania, Dinamarca, España, Holanda, Islandia, Polonia y Portugal. Se busca que esas pilas sean capaces de satisfacer, total o parcialmente, las necesidades energéticas del sector residencial.Pilas en NavarraEn España, la investigación, que concluirá a finales de 2008, está siendo realizada por CENER en la Comunidad Foral de Navarra donde se estudia la existencia de un mercado potencial, en los ámbitos rural y urbano, para implantación de 300 pilas de combustible de 1 kW con los que es posible cubrir el 90% de la demanda eléctrica de una vivienda de 90 m2.Cada participante estudia también el modo más idóneo de obtener, en cada región, el hidrógeno que alimente estas pilas a través de energías renovables. En el caso de Navarra, región rica en producción de energía eólica, el estudio realizado por CENER plantea la obtención del hidrógeno a partir de energía eólica mediante electrolisis del agua (H20).
El tamaño de estas pilas puede ser comparable con el de la CPU de un ordenador. Se pueden colocar en un balcón o una zona semicubierta, donde se hospeda actualmente el calentador de gas, aunque también se pueden albergar dentro de casa. No se necesita una instalación especial. Su coste ronda los 6.000 €/kW y su fabricación, hoy por hoy, es prácticamente artesanal.
Según los expertos, la producción de electricidad y calor en pequeñas unidades descentralizadas es, junto con la propulsión de vehículos y las aplicaciones portátiles (ordenadores, móviles, etc), una de las principales aplicaciones de las pilas de combustible cuya eficiencia energética supera entre un 30 y un 50% la de los sistemas convencionales (gas natural, carbón, diésel), además de no resultar contaminantes y de ser muy silenciosas.
El hidrógeno se perfila, en un escenario energético no muy lejano, como el combustible alternativo a los derivados de los combustibles fósiles. Su uso contribuirá a asegurar el suministro necesario de energía permitiendo diversificar las fuentes y reducir las emisiones relacionadas con el cambio climático.45 millones de toneladasSegún los datos que maneja el CENER, “actualmente se producen en el mundo 45 millones de toneladas de hidrogeno y se estima que en 2040 se necesitarán 150 millones de toneladas en los Estados Unidos sólo para aplicaciones en automoción”.
Según los expertos, entre 2015 y 2019 asistiremos al desarrollo de una red de distribución y de la infraestructura necesaria que permita el suministro de hidrógeno al por menor a usuarios finales particulares y entre 2020 y 2040 se producirá el desarrollo de estaciones de servicio de hidrógeno semejantes a las actuales gasolineras. El trabajo de investigación que están realizando los integrantes del Proyecto RES-FC Market demuestra que “todavía existen numerosas barreras tecnológicas, económicas, ausencia de normativa y sobre todo, un profundo desconocimiento de la sociedad en cuanto a los beneficios y manejo del hidrógeno, similar al tratamiento doméstico que se da al gas ciudad o el butano”.
Estados Unidos y Japón son los líderes mundiales en dedicación de recursos para la investigación tecnológica y la mentalización de la implantación de las pilas de combustible mediante proyectos de demostración. El Gobierno Federal Norteamericano aprobó en 2003 una inversión publica de 1.700 millones de dólares durante los próximos 5 años para el desarrollo de pilas de combustible de hidrógeno aplicadas más al sector de la automoción que al residencial.En Europa, Alemania es el país donde más se están invirtiendo y promoviendo las tecnologías de hidrógeno. Cuenta ya con casas con pilas de combustible que satisfacen en todo o en parte las necesidades residenciales y han puesto en marcha varios proyectos de demostración financiados por el gobierno alemán y por la UE.Los resultados de este proyecto de investigación, que concluirá a finales de 2008, permitirán extrapolar la metodología aplicada para la implantación de un mercado de pilas de hidrogeno en Navarra, al resto del sector residencial español.


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La energía eólica evitó en noviembre la emisión de casi un millón de toneladas de CO2



El Observatorio de la Electricidad, boletín que publica mensualmente WWF/Adena y en el que se recogen las magnitudes clave de la energía eléctrica en España, señala en su última edición que la producción eólica supuso en España el mes pasado "un 11,3% del total mensual".


Más de la mitad de la electricidad que consumió España el pasado mes de noviembre fue de origen fósil. Esa es una de las conclusiones que puede extraerse del Observatorio de la Electricidad que presentó la semana pasada la asociación conservacionista WWF/Adena.
Según ese documento, la tecnología de generación de referencia fue el gas natural (que produjo el 31% de la electricidad). Además, el carbón generó en noviembre casi otra cuarta parte de la energía eléctrica (23,5%). Así las cosas, las centrales que queman carbón y gas natural suministraron el mes pasado el 54,5% del total de la electricidad que consumió el país.


Entre tanto, la eólica ha aumentado su aportación respecto al mismo mes de 2006. Su crecimiento con respecto a noviembre del año pasado ha sido del 23,6%. Los aerogeneradores españoles produjeron un 11,3% del total mensual, lo que ha supuesto evitar la emisión de casi un millón de toneladas de CO2 (0,97). Sin embargo, la nota negativa la ha dado la hidráulica, que ha disminuido en un 50% su aportación respecto al año pasado.


La demanda aumenta en casi once puntosAsí las cosas, las emisiones de CO han sido un 41% superiores a las de noviembre de 2006. Las de CO2 por MWh también aumentaron respecto a noviembre del año pasado, concretamente en un 25,9%, debido a la menor aportación de la hidráulica y la nuclear. La media del mes fue de 349 kilos de CO2 emitidos por MWh (349 gramos por kilovatio hora).


El Observatorio de WWF/Adena señala, asimismo, que en noviembre ha aumentado la generación eléctrica respecto al mismo mes del año pasado en un 12,7% mientras que la demanda se ha incrementado en casi once puntos. El 4,3% de la energía eléctrica generada ha sido destinada a exportaciones netas, principalmente a Portugal y Marruecos.


Según Heikki Willstedt, experto de WWF/Adena en Energía y Cambio Climático, “no parece que las medidas aprobadas por el gobierno para el ahorro energético estén teniendo efecto por el momento sobre el consumo eléctrico, consumo que en los últimos meses se ha desbocado. Por todo ello, lo más probable es que el sector cierre 2007 con más de un 3% de aumento en sus emisiones respecto al año pasado”.


Dióxido de carbono con denominación de origenEl Observatorio de la Electricidad de WWF/Adena, que cumple con esta dieciséis ediciones, se ha constituido ya en un repaso-referencia de los principales indicadores eléctricos españoles, y pretende convertirse asimismo, además, en una herramienta de concienciación pública. Así, invita a todos los ciudadanos a calcular sus emisiones mensuales particulares de gases de efecto invernadero.


En esta ocasión, la media mensual de emisiones (noviembre) ha sido de 0,349 kilogramos por kilovatio consumido. “Para calcular tus emisiones”, propone la asociación conservacionista, “multiplica tu consumo eléctrico [los kW/h que hayas pagado en la factura de ese mes] por esa cantidad”. El resultado debe ser expresado en kilos de dióxido de carbono (CO2), los kilos de CO2 que ha generado tu consumo.


Los resultados, apunta la asociación conservacionista, “son válidos para cualquier consumidor del sistema peninsular, independientemente de la compañía con quien tengan contratado su suministro eléctrico, ya que todas las compañías suministradoras compran en el mercado eléctrico mayorista (pool) la casi totalidad de la electricidad que luego suministran a sus clientes, por lo que la mezcla de fuentes de origen es la misma para todos".


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23 dic 2007

Concepto de Generación Distribuida

La nueva economía basada en el hidrógeno.
La forma de distribuir la energía en el futuro es lo que conocemos como Generación Distribuida. Esta forma de distribución respondería a los problemas de coste y abriría el ansiado nuevo camino que terminará de liberarnos de la era de los combustibles fósiles.Este sistema invierte totalmente la lógica convencional de la distribución de la electricidad.
En el siglo XX y durante lo que va de siglo XXI, la electricidad se ha generado en grandes centrales eléctricas, luego se ha transmitido por líneas de alta tensión hasta los consumidores finales. La centralización de la electricidad, por tanto, ha originado economías a escala (este efecto se produce cuando el coste medio de producir un bien disminuye, a largo plazo, al aumentar la escala en la que se produce).Sin embargo, los elevados costes de capital necesarios para construir centrales eléctricas gigantescas y vastas redes de transmisión sólo pueden compensarse dejando que las compañías controlen todo el mercado regional.
El Estado ha intervenido apropiándose del servicio de suministro eléctrico a la población. En algunos casos se han regulado el servicio mediante concesiones a empresas privadas, pero con regulación estatal como un monopolio natural.Podemos clasificar los mercados en dos grandes grupos: mercados de competencia perfecta y mercados imperfectos, del cual el monopolista sería el más representativo.
1. Los mercados de competencia perfecta se caracteriza porque la empresa no tiene control sobre el precio del mercado en el que opera. Por este motivo, al intentar obtener un beneficio individual logrará una gran eficiencia social ya que el producto que finalmente venda se habrá ajustado en diseño, calidad, disponibilidad, etc.
2. Por el contrario, en el monopolio la empresa tiene el control sobre el precio del mercado. En este caso el interés individual no coincide con el social. Su capacidad para modificar el precio la utilizará para mejorar su posición individual.
Ahora podemos preguntarnos: entonces, ¿por qué motivo existen los monopolios eléctricos?Los monopolios surgen por cuatro circunstancias. Que son las siguientes:
1. Acceso exclusivo a ciertos recursos, como pueden ser materias primas indispensables para la fabricación de un producto.
2. Patentes. El inventor tiene derecho de fabricación de su idea durante un periodo de tiempo determinado.
3. Franquicia legal. Las leyes son las que determinan quienes pueden ofrecer ciertos servicios. (Monopolios legales). Entre los que distinguiríamos:a. Monopolios estatales (Correos, ferrocarriles y venta de gasolina y carburantes).b. Monopolios regulados (Teléfono, agua, gas, basura y transportes urbanos, náuticos y aéreos, venta de tabaco). Suelen ser empresas privadas subcontratadas, concesiones o empresas mixtas.Los precios que se cargan por sus servicios suelen ser precios “políticos”, en algunos casos por debajo del precio de mercado y en otros casos por encima del precio que cubre costes, como es el caso de la venta de carburantes y tabacos.
4. Existencia de economías a escala. Monopolio Natural.La existencia de monopolios estatales y regulados se debe a la necesidad de realizar una gestión centralizada de un monopolio natural. Esta gestión centralizada es especialmente importante en países en donde el régimen político es dictatorial, ya que el gobierno tiene especial interés en realizar un control exhaustivo de todos los servicios y materias primas que constituyen la base del status quo establecido por el régimen.
Al contrario de lo que ocurre en los mercados de competencia perfecta, en el monopolio el aumento de la cantidad producida por parte de la empresa afectará al precio de equilibrio al que se debe vender el producto. Si se define el ingreso total como el resultado de multiplicar la cantidad producida por el precio de venta, este variará cuando lo haga la cantidad consumida.Además cambios en la cantidad provocan cambios en el precio, de forma que si por ejemplo aumenta la cantidad, disminuye el precio (pues los consumidores sólo aceptarán mayores cantidades a precios menores). Por esta razón interesa analizar como varía el ingreso del monopolista cuando varía la cantidad. En este sentido definimos el ingreso marginal como el cambio de ingreso total que se produce cuando se altera en una unidad la cantidad producida.
El monopolista tiene cierto poder sobre el mercado y podrá imponer el precio o la cantidad que desea, pero no ambas cosas a la vez, pues en el mercado hay un conjunto de consumidores, representados por la función de demanda, que tienen soberanía en sus decisiones de consumo. Por lo tanto, el monopolista intentará encontrar un nivel de producción que maximice sus beneficios. Una vez encontrado este nivel de producción serán los consumidores quienes, sobre su función de demanda, decidan que precio están dispuestos a pagar por dicha cantidad.
Para encontrar el nivel de producción de máximo beneficio la empresa irá aumentando su producción mientras unidades adicionales hagan aumentar los ingresos más que los costes, pues de esta manera aumentarán los beneficios.La centralización en la generación de energía eléctrica comenzó a recibir duras críticas en la década de los setenta.
En los últimos años estas criticas se han generalizado, el gran tamaño de las mismas las convierte en disfuncionales a la hora de enfrentarse a todo nuevo tipos de problemas, como el drástico aumento del coste de la energía derivado del embargo petrolero árabe y las subidas de precios decretadas por la OPEP, así como el más grave problema originado por las emisiones de CO2.La fuerte presión pública hizo que en 1978 el Congreso de los Estados Unidos aprobara la Ley Reguladora de los Servicios Públicos, con el objeto de encontrar nuevas formas de ahorrar energía. Esta legislación se diseñó, sobre todo, para fomentar la extensión de la cogeneración.La Ley fomentaba la entrada de nuevas compañías en el mercado de la electricidad y la creación de una incipiente competencia.
La desregulación del mercado del gas natural llevó a un descenso de los precios de este combustible y estimuló nuevos avances en el campo de la generación de electricidad con gas natural. Las nuevas turbinas de gas tenían una buena relación coste-eficiencia para potencias iguales o inferiores a los 100 megavatios y requerían una inversión de capital muy inferior a las plantas nucleares o de carbón de 1.000 megavatios convencionales. Otra ventaja añadida para las nuevas centrales de gas era que requerían menor tiempo de instalación y eran más fáciles de mantener.
Ante esta situación apareció una nueva generación de pequeños productores que ponía en entredicho la producción única por parte de grandes productores amparados por el gobierno y justificados por la teoría económica que definía su actividad como “monopolio natural”.La realidad era que la producción de electricidad se estaba haciendo cada vez más barata y versátil. Por lo tanto, y de forma más que justificada, la opinión pública exigía una nueva forma de competencia, así como modelos de distribución de electricidad acorde con los tiempos.Además, de todas las circunstancias anteriores, el sector eléctrico de los países industrializados se ha cargado con dos grandes pasivos.
El primero de ellos viene derivado de las desinversiones realizadas en las centrales nucleares que se van quedando obsoletas. El coste social que provocan tanto la disminución de la producción como el desmantelamiento de estas centrales, unido al segundo problema que se enfrenta el sector, que es el coste de mantenimiento de todas las instalaciones y de las redes de distribución que se deterioran a gran velocidad, hace que los problemas en el suministro comiencen a generalizarse en todos los países. Los apagones, bajada y cortes de tensión se hacen más frecuentes, siendo los clientes los que tienen que soportar los periodos de inactividad.
En el caso de España tenemos muy reciente los dramáticos acontecimientos que durante este verano han mantenido a parte de la población catalana sin suministro eléctrico. No obstante, podemos encontrar ejemplos similares a nivel planetario. Los monopolios naturales tienen cada vez menos amigos dispuestos a defender su estatus especial, justo en el momento en que comienzan a aparecer nuevos productores energéticos independientes que les disputan los clientes.
La desregulación alcanzó su punto máximo durante los mandatos presidenciales de Ronald Reagan y George Bush en Estados Unidos y los de Margaret Thatcher y Helmut Kohl como primeros ministros de Reino Unido y Alemania respectivamente. La industria energética se vio afectada profundamente. Más tarde, en 1992, la Ley de Política Energética de Estados Unidos abría el mercado eléctrico a la competencia. Los productores independientes comenzaron a crear problemas a los grandes gigantes con la introducción de tecnologías de pequeño alcance para servir a mercados especiales. Había nacido la era de la generación distribuida.
Esta expresión hace referencia a un conjunto de pequeñas plantas generadoras de electricidad situadas cerca del usuario final, o en su mismo emplazamiento, y que pueden bien estar integradas en una red o bien funcionar de forma autónoma. Los usuarios van desde viviendas domésticas hasta grandes empresas.Los pequeños motores alternativos alimentados de gas natural o combustible diesel son las tecnologías más difundidas en la actualidad. Aunque en los últimos años están adquiriendo gran desarrollo el uso de turbinas de gas y microturbinas alimentadas con diversos recursos biomásicos.
Sin embargo, todos los expertos coinciden que a largo plazo el dominio y el liderazgo en el mercado de la generación distribuida corresponderá a la pila de combustible del hidrógeno.
Entre las virtudes del hidrógeno figura la de generar electricidad de forma más eficiente y ser menos contaminante que el motor de combustión, la pila de combustible también es más flexible. Las pilas de combustible se comercializan en módulos, de modo que el usuario final puede personalizar su unidad para adaptarla a sus necesidades energéticas actuales y, si éstas aumentan, en el futuro se pueden incorporar nuevos módulos con un escaso gasto añadido.
La electricidad que se genera en una pila de combustible cuesta actualmente entre 3.000 y 4.000 dólares por kilovatio, mientras que la electricidad generada por una central eléctrica clásica de gas oscila entre los 500 y 1.000 dólares por kilovatio. Este coste baja a medida que aumentan las ventas y se generan economías de escala y estímulos a la innovación. Los analistas de la industria se muestran optimistas con respecto al potencial del mercado de las pilas de combustible y la generación distribuida, y por diversas razones consideran probable que la red eléctrica evolucione desde un modelo de generación centralizada hacia un modelo de generación descentralizada próxima al usuario final.
Los sectores bancarios, de telecomunicaciones e industriales necesitan una electricidad de alta calidad. Estos sectores no solo dependen del flujo ininterrumpido de información electrónica por sus intranets, sino del mantenimiento de sus bases de datos y de equipos digitales de todo tipo. Un corte eléctrico significa una pérdida significativa en términos de producción y distribución. El Banco Nacional de Omaha, en Nebraska tiene instalado en su centro tecnológico un sistema de pilas de combustible de 200 kilovatios para garantizar su seguridad frente a fallos de la red eléctrica general. En 1997 una breve interrupción del suministro eléctrico provocó un colapso en sus sistemas informáticos.
En Times Square, New York, se ha construido un moderno edificio que dispone de 200 kilovatios de potencia generados con pilas de combustibles propias que se utilizan para el agua caliente, la iluminación de la fachada y como reserva de emergencia para la red principal.
El aumento de la frecuencia de los cortes de electricidad en las redes generales y el incremento en los precios del servicio, provocado por la escala interminable de los precios del petróleo, traerá consigo la modificación del uso de los generadores de emergencia. De este modo empezarán a utilizarse como fuente primaria de generación eléctrica.Los servicios públicos también se ven afectados por los cortes de electricidad de la red centralizada. Sobre todo los hospitales, comisarías de policía, estaciones de bombeo de agua, están equipándose con sus propios generadores de emergencia locales. Entre los consumidores privados también está comenzando a tomarse medidas en este sentido. La primera pila de combustible doméstica se instaló en una casa estilo rancho cerca de Albany en New York, en junio de 1998. Tiene el tamaño de una nevera y es capaz de generar 50 kilovatios de electricidad.
Los consumidores de energía eléctrica que trabajan desde su domicilio son especialmente proclives a la instalación de generadores propios. Un corte en el suministro eléctrico puede significarles el paralizar su actividad laboral y enfrentarse a una grave pérdida económica. Además cualquier otro usuario también puede estar interesado en instalar este sistema que le permitirá garantía en el uso de electrodomésticos, aire acondicionado, calefacción, etc.
La generación distribuida se ve potenciada por el uso de sistemas de cogeneración que son capaces de reducir hasta en un 50% la cantidad de combustible empleado y las emisiones de CO2Peter Fairley en Technology Review ha escrito que en el futuro las pilas de combustibles podrán controlar las tarifas a través de Internet o señales digitales transmitidas por la propia electricidad. Se analizará la información recibida, por ejemplo, sobre el precio del gas natural y de la electricidad y si resulta más ventajoso pasar a la generación distribuida, la unidad se pondrá automáticamente en funcionamiento. Como la mayoría de los consumidores domésticos y comerciales no son expertos en las complejidades del negocio de la energía, surgirá un nuevo tipo de intermediarios que actuarán como servicios de suministro de combustible.Las compañías de servicios públicos también se beneficiarán de la generación distribuida, aunque hasta el momento no lo vean así.
La generación distribuida se adapta a las necesidades energéticas específicas del usuario final, constituyendo la forma más barata y eficiente de proporcionar suministro adicional de electricidad que confiar en una fuente centralizada. Una línea eléctrica de 10 km para un cliente de 3 MW le cuesta a una compañía de servicios entre 365 y 1.100 dólares por kw/h.
Un sistema de generación distribuida puede cubrir estas mismas necesidades a un coste que oscila entre los 400 y 500 kw/h. Generar la electricidad cerca de los usuarios finales también reduce la cantidad de energía consumida, dado que entre el 5 y el 8% de la energía transportada mediante líneas de larga distancia se pierde durante la transmisión.
La gran obsolescencia de las instalaciones eléctricas a las que las compañías no están dispuestas a hacer inversiones multimillonarias debido a que cada vez es más difícil aplicar esa inversión en la factura del consumidor final, hace que, como alternativa, se plantee el controlar la generación distribuida como una forma de dar respuesta a la creciente demanda comercial y doméstica.Además tenemos que tener presente que el precio artificialmente bajo que los consumidores estamos pagando por el suministro eléctrico originará considerables tensiones en cuanto al precio y al suministro energético en los próximos años. En ese momento los sistemas autónomos ganarán la partida definitiva a los sistemas productores y distribuidores tradicionales.
Fuente:

22 dic 2007

Dongtan Eco-City





Cuando leemos en una noticia las palabras China y medio ambiente juntas, casi siempre es para dar por hecho que se trata de una agresión al entorno natural o porque se trata de un crecimiento no sostenible.


Pues bien, una excepción. Se trata de la ciudad china de Dongtan, localizada muy cerca de Shangai y próxima sede de la Expo después de Zaragoza (2010 Expo World).

Dongtan será la primera de las cuatro ciudades construidas en China que serán 100% ecológicamente respetuosas con el medio ambiente, con 0 % de emisiones y autosuficientes en agua y energía.

La ciudad está estructurada en una serie de vecindarios, atravesados por corredores verdes especialmente diseñados para ser recorridos en bicibleta o caminados, en lugar del transporte privado. Dongtan generará todos sus necesidades energéticas a partir de fuentes renovables de energía, con el objetivo adicional de conseguir cero emisiones procedentes de los vehículos de la ciudad.

Un centro de control energético, gestionará la producción de energía vía turbinas de viento, biofuel y reciclado de materia orgánica. Ésta última, procedente de desechos orgánicos que serán compostados para producir biomasa.

Los desechos humanos, serán procesados para irrigación y compostaje, sirviendo de base al cuidado de parques y jardines. Además, otro de los ambicosos objetivos, es producir la totalidad de los alimentos orgánicos, a través de métodos de cultivo respetuosos con la fauna y el entorno.

La fase primera prevee la constucción de una marina con capacidad para 20.000 personas y que estaría terminada en el 2010, mientras que otras 80.000 personas estarían interesadas en adquirir un parcela de eco-paraíso para el 2020.

Hasta aquí lo que es puramente noticiable, a mí parecer, este desarrollo es puramente una acción de marketing para atraer compradores y habitantes a la ciudad de Dongtan; es decir, es una decisión puramente comercial. Esto no significa que sea malo o éticamente incorrecto, pues opino que para que el desarrollo sostenible pueda ser una realidad, no sólo basta la iniciativa de los consumidores (como hasta ahora ocurre, al ser ellos quienes demandan productos respetuosos con el medio ambiente) si no que los productores y ofertantes tienen que ver en este tipo de crecimiento sostenible una oportunidad de negocio, de forma que puedan ofertar soluciones empresariales rentables y sostenibles. Yo gano, tú también ganas.

[John Godless]